¿Liderar mas de 150 jóvenes? ¡no creíamos tan pronto ello!
Durante nuestro primer año recibimos el reto de dirigir jóvenes en nuestra iglesia local, un grupo de más de 150 jóvenes, aunque claramente no lo hicimos solos, lo hicimos con un equipo de lideres con el mismo objetivo.
Mucho
antes de unirnos en una relación de noviazgo, cada uno ha estado sirviendo a
Dios durante muchos años, en especial con jóvenes.
Si te
preguntas cual es el propósito de pastorear o dirigir el grupo de jóvenes,
aunque suene sencillo, es muy profundo: acercar el corazón del joven a Jesús; y
es que no es solo eso, no se trata solo de una charla, o de unirnos y realizar
actividades, es poder ver la
transformación que ocurre cuando decides entregar tu vida para aprender mas del
amor, sanidad y libertad que hayas al estar en él; es un proceso de
acompañamiento, de escuchar, de aconsejar, de ser un canal que conecta a los
jóvenes con lo que dice Dios en su Palabra, definitivamente hasta que se
experimenta, se comprende.
¿Qué
es lo que más podemos resaltar? La importancia de la empatía, de colocarnos en
el lugar del otro, de no invalidar lo que cada uno siente, somos vidas,
crianzas, infancias y procesos tan diferentes, que lo que a ti te hace fuerte,
quizá a otro le afecte mucho más, y aquí es donde entra Jesús y lo dice en Juan
13:34-35 “Ustedes deben
amarse de la misma manera que yo los amo. Si se aman de
verdad, entonces todos sabrán que ustedes son mis discípulos”
Fueron 5 años
dirigiendo jóvenes, pero no solos, con un equipo apasionado, un equipo con fe y
convicción de ver una generación de jóvenes transformada por el amor de Jesús.




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